Para cambiar el mundo

Recientemente, he leído varios libros sobre modelos de dirección de empresa. Diferentes autores abogan por hacer las cosas de otra manera, por crear un mundo mejor, más sostenible: un lugar donde todos tengamos cabida y en el que todos disfrutemos de una vida digna, y más. Seguro que todas estas teorías e iniciativas bienintencionadas son muy poderosas, muy válidas, y tienen su fundamento bien argumentado y contrastado. 

Mi opinión es que hay una muy buena manera, complementaria a esos modelos. Una forma de hacer las cosas, también contrastada; en este caso, durante siglos.  El mundo mejora, día a día, de la mano del amor y de la compasión, que están siempre disponibles, dentro de cada uno de nosotros, esperando para entrar en acción. Atrevámonos a probar y contrastar los resultados. Pueden ser extraordinarios, ¿verdad que sí? Recuerda: amor y compasión.

¡Por una vida apasionante! 
vive, disfruta, comparte
Por el mismo autor: www.15habitos.com

 

What really makes the difference

In the last few weeks, I have read a couple of books about Managing Organizations. Good readings, indeed. The authors present different Management styles and they even identify some factors with which –they argue- the organizations could be completely transformed. And when transforming the organizations, the whole society and our way of living is transformed…  To make the world a better place to live in.

I also have my hypothesis: I think there are just two virtues able to transform the entire world: love and compassion. They are always available inside every one of us. Ready to enter into action. Let’s try and check what the results are. They could be amazing! Couldn’t they?

www.vidaapasionante.com
Live with passion, enjoy, share!

Also by the same author: www.15habitos.com

 

¿Desde dónde sueles tú hablar?

¿Desde dónde te gusta hablar?
     Todos tenemos un lugar favorito desde donde hablar. Desde allí hablamos la mayoría de las veces. Es el lugar en el que solemos estar con más frecuencia, al que ya nos hemos acostumbrado.
      Por ejemplo, muchas personas hablan desde el atril, como sentando cátedra; otras muchas, desde el fondo de la clase, queriendo pasar desapercibidas; algunas, desde el suelo, como si pidieran disculpas o permiso para hacerlo.
      Normalmente no elegimos desde dónde hablar: lo hace nuestro estado de ánimo. O nuestro inconsciente de forma automática. Entonces, hablamos desde el rencor, desde el miedo, desde el resentimiento, desde la resignación, desde el pesimismo. O, por el contrario, desde la ilusión, la esperanza, la compasión, desde la confianza.
      Aunque nosotros no nos demos cuenta, sí percibe nuestro interlocutor desde dónde estamos hablando. A través del tono de la voz, del volumen, de los gestos, de la mirada. De nuestro lenguaje no verbal. También tú lo percibes, ¿verdad? ¿Cómo te afecta? ¿Te cambia, como a mí, el humor?    Puede ser a mejor o a peor… raro es permanecer indiferente, según desde dónde te hablen.
      El condicionamiento cultural y los mecanismos automáticos aprendidos tienen la primera palabra. Sin embargo, ¡puedes desafiarlos! Tú puedes, a conciencia, elegir desde dónde hablar en cada momento. Basta con proponértelo y practicarlo. Y hacer el propósito al iniciar la conversación.
      ¿Qué tal hablar desde el amor? En cualquier situación. En especial, en las situaciones críticas, en las más delicadas.
      Sí, hablar desde el amor. Y, también, contestar desde el amor.
      Desde el amor, todo puede cambiar.

¡Por una vida apasionante! 
vive, disfruta, comparte
Por el mismo autor: www.15habitos.com